La Expansión de la conciencia es una expansión de Luz

Artículos - 01 de junio

Tomar conciencia es lo que estamos haciendo constantemente en la medida en que realizamos  la experiencia de vivir, enfrentando cada situación atentos a nuestro obrar. Esto sucede cuando tenemos la intención de hacer las cosas bien y no tan solo de hacerlas. Así es que vamos adquiriendo una conciencia más elevada.

Seguramente será más difícil tratar con amor o con conciencia amorosa, situaciones provenientes de personas que no nos agradan. Pero es que justamente ahí donde están los problemas o las diferencias, es en donde más falta hace el amor.

Si alguien no hace el esfuerzo de llevar amor a donde la mayoría no quiere volcarlo porque no le resulta grato, porque no habrá agradecimiento o reconocimiento ¿cómo llegará el amor a la vida de esas personas?

El amor tiene la capacidad de llegar a toda vida.

Cada persona no formada en amor ocasiona inconvenientes que terminan afectándola porque los generó, pero esos inconvenientes también afectan a otros. Si no hay alguien que se acerque a ayudarle a entender, a ver más claro y a tomar en cuenta lo que pasa en su interior, no va a cambiar.

No resulta difícil amar a quien nos ama porque recibe con agrado nuestro amor, y a cambio nos da el suyo. Nos sentimos gratificados y entonces, tiene sentido. Es como una inversión que sabemos redituable, yo doy porque sé que recibo. Esto es muy común en nuestra vida, pero si lo trasladamos a que la mayor parte de la gente actúa de esa forma porque es lo más cómodo, la consecuencia de vivir en esa comodidad es que muchas personas no llegarán a ver ejemplo porque nadie se acercará a dárselo, y aquellas personas que podrían dar ejemplo porque en su vida entienden del amor, también se limitarán al no hacer ese esfuerzo para comprender al amor en todo su alcance y en toda su grandeza de expresión. Para poder comprender que el amor tiene la capacidad de llegar a toda vida, tenemos que hacer nosotros el esfuerzo de acercarnos.

Hay una parte de este proceso que es muy importante y que implica ver qué es lo que sucede en nuestro interior frente a los sucesos externos. ¿Qué reacciona en mí? ¿Desde dónde yo interpreto esa situación? ¿Cuál es mi disposición frente a lo que sucede: intervenir o mantenerme alejado? Cuando veo que alguien abusa de otro ¿siento amor o siento ira? Si bien no  voy a amar lo que está mal, debo tener presente que cuando alguien abusa de otro es porque en su vida no está contemplado el amor. Entonces, si yo vivo en compasión, ésta me lleva a sentir dolor por su inconsciencia, porque la persona no sabe lo que se hace. Porque más allá de lo que le hizo al otro, que es lo que suele verse y criticarse, no vemos lo que se está haciendo a sí mismo. Entonces, el que está sufriendo no es la única víctima, sino también el que genera el dolor, el que abusa, y que es en definitiva quien puede arruinar o lastimar la vida de otros. Si nadie se acerca a hacerle entender, ¿cómo va a cambiar?

El cambio es en mi interior.

En la vida no sabemos tratar los problemas que aparecen con la intención de resolverlos y esto es precisamente lo que nos va proporcionando conciencia: el tener la disposición de entregarnos de lleno, el no ocultarnos nada, siendo sinceros ante lo que sucede y a lo que se mueve en nuestro interior para ver qué debemos ordenar, mejorar o superar y qué es lo que está bien para accionar desde ese lugar.

Tomar conciencia no se refiere solamente a lo que los sentidos me indican que sucede en el exterior, sino también a lo que pasa en mi interior porque soy parte del acontecimiento y de esa realidad en el presente en que sucede, pero también sucede algo en mi interior que debo atender con conciencia.

Cuando veo lo que sucede en televisión, cuando observo lo que hacen los demás no puedo cambiar lo que ellos están haciendo. Lo único que sí puedo cambiar es lo que está en mi interior,  cómo interpreto eso y con qué disposición me encuentra para ayudar a que las cosas cambien o hacer algún aporte desde mi conciencia.

La experiencia es conocimiento.

Cuanta más experiencia hacemos con el conocimiento que adquirimos, más conciencia tomamos.

La expansión de la conciencia es una expansión de Luz. Cuando uno ignora es inconsciente, no conoce, no ha hecho la experiencia de vivir. Pero cuando uno toma conciencia, conoce y sabe cuándo le toca intervenir y lo hace sin pérdida de tiempo,  dirigiéndose directamente a hacer lo que corresponde. Entonces  cuanto más conocimiento se adquiere y más experiencia se hace con ese conocimiento, más conciencia se toma, más Luz se tiene, más claridad y por lo tanto, hay menos tiniebla en nosotros. Con tiniebla no me refiero al mal, sino al terreno del desconocimiento de lo que pasa en nuestro interior. En ese terreno, hay desinterés en hacer algo por cambiar la propia vida y más aún por ayudar a producir un cambio.

Parte de lo que hemos venido a entender es a ser justos. Y ser justos empieza por asumir lo que somos. Si vemos de nosotros mismos lo que queremos ver y no vemos muchas de las cosas que tenemos porque no nos convienen o no queremos asumirlas, no estamos siendo sinceros con nosotros mismos ni estamos siendo sinceros con los demás. Sólo en la oscuridad se pueden ocultar las cosas y vivir engañados. En la oscuridad se vive confundido y en duda. En la oscuridad uno puede engañar, pero en la Luz todo es claro.

Al presente tenemos que vivirlo con responsabilidad siendo conscientes de que lo que hacemos genera hacia el futuro una reacción, genera frutos. De acuerdo a lo que estoy sembrando he de cosechar. Hoy tengo que estar atento y valorar todo proceso, yo sé que si hoy pongo amor en todo lo que hago, aunque no pueda ver el futuro, puedo imaginar con bastante claridad a qué me conduce vivir en amor y qué frutos iré a obtener.

La expansión de la conciencia implica hacer algo con lo que sabemos.

No tiene sentido tomar en cuenta lo que ignoramos, debemos trabajar con lo que está a nuestro alcance y con lo que conocemos. Lo que conocemos es muy poco comparado con el océano infinito de sabiduría que podemos adquirir en la medida en que hagamos experiencia, pero vamos a alcanzar esa sabiduría de a poco, siempre y cuando llevemos a la práctica lo que sabemos.

Un mundo mejor será  posible a partir de que cada uno de nosotros lo vayamos mejorando desde nuestra conciencia, y la conciencia de cada uno llevada adelante con amor mejora el mundo de todos, no tan solo el propio.

Hablo de un amor que envuelve y tiene la intención de alcanzar a todos.

Daniel Ferminades

** El siguiente artículo fue compartido en  la Revisa Universo Holísitco N°105 España – Junio 2017 ver  publicación